domingo 15 de noviembre de 2009

Ahí supe algo más importante aún: la gente no te decepciona cuando no se ajusta a tus expectativas, cuando permanece perfectamente ante tus ojos, cuando no comete errores. La gente te decepciona cuando descubres que no son capaces de ver sus peros, cuando no les importa verlos, cuando no tienen la voluntad de resolverlos, cuando prefieren arrojarte al vacío de la decepción antes que desanudar los nudos que han hecho en tu corazón. Lo que decepciona de un otro es la indiferencia, la crueldad, que te dejen varada en la incertidumbre sin respuestas ni excusas. La decepción llega cuando te das cuenta de que al otro, tú no le importas nada. Cuando haces preguntas y no tienes respuestas. Cuando descubres, desarmada, que deberás hacer un esfuerzo sobrehumano por contestarte sola, volver a creer en ti sin que ninguna evidencia respalde tu convicción. Y así puedas salir del paso hacia la muerte del alma, antes de que la desesperanza te trague por completo.

Ella es la mejor columnista del universo. No lo pudo decir con mejores palabras.
http://pepavalenzuela.blogspot.com/

jueves 29 de octubre de 2009

Mi país está ad portas del bicentenario. Mi país, en cada actos social-cultura-musical, se llena la boca hablando de valorar nuestras raíces. Mi país tortura a sus mapuches. Mi país llena las calles con carteles eligiendo al quiltro del bicentenario. Mi país tiene sus calles llenas de perros vagos en condiciones paupérrimas. Mi país, como tantos, como este sistema repugnante en sí, está lleno de carencias, indecencia, etc. Pero, llegar al punto de hacer una fiesta por el bicentenario, y exactamente al mismo tiempo, torturar a nuestros (si, digo nuestros) mapuches y tratarlos de terroristas, es demasiado. Un descaro, en donde la palabra asco realmente queda chica.

Y no hablemos desde una tendencia politica,
ni abanderamiento de ningún tipo.
Es sólo sentido común y un mínimo de sensibilidad.
Un mínimo de decencia.
Que verguenza.

domingo 4 de octubre de 2009

Voy y vuelvo.

Hay tiempos de siembra y cosecha. Digamos que este tiempo literalmente es de cosecha. Por mucho abarcar y poco apretar en veo en la obligación de enfrentar-me y dejar de huir. ¿Huir de qué? Ni yo lo sé. Creo que de los miedos, las frustraciones y un par de capítulos en donde la reconciliación se ha demorado un poco en llegar. Como decía mi película favorita, es hora de llamar a cada cosa por su nombre (y ponerla en su lugar). Como dice la canción, poder decir adiós es crecer. Así que me voy de vacaciones. Me voy a hibernar (no sea porfiado, no es "invernar"). Me voy porque siento la excesiva necesidad de poner las cosas en orden y es necesario formalizar esas ganas, y para mí, esto es "formalizar". Así que en la maleta literaria guardamos las letras necesarias, cerramos los candados correspondientes y sería. Un viaje sin equipaje. Sin despedidas. Sin nada más que unas ganas infinitas de que éste sea el comienzo de tiempos mejores. Hasta una nueva temporada!

sábado 12 de septiembre de 2009

Feliz Cumpleaños.


Hoy mi mamá cumple 54 años. Y me emociono tanto, aunque ella no lo sabe. Me pongo torpe y se me van a la cresta casi todos los recursos literarios. Por que salen esas palabras simples, desnudas, así como mi mamá, ultra sencillísimas. Y como todos los años, para variar estoy como dos semanas antes quebrándome la cabeza para regalarle algo que le guste y tenga una utilidad en su vida, porque pienso que no hay nada más desabrido que un regalo inútil. O un regalo que dicen que es para tí, pero en realidad es "para la casa". Tu eres algo así como la sucursal de envío, de ese regalo que supuestamente fue comprado pensando en tí, pero no te es útil. Este año el regalo fue unos aros. Hace rato me di cuenta que se estaba comprando aros feos, así que junte la plata suficiente para regalarle unos aros que tanto quería, al típico vecino emprendedor que fabrica joyas y cosas raras. Vecino que en MI VIDA había visto, pero la ocasión lo ameritaba. Y bueno, a la noche vamos a tener una pseudo comida. No somos de cosas así, es más, somos cuatro pelagatos (papá-mamá-hermano-yo) en donde la presencia de tíos y primos es proporcional a la de los abuelos. O sea, NADA. No hay tíos, no hay primos, ni abuelos. Y cero celebraciones multitudinarias. No, si somos lo más fome que hay dice mi mamá. Pero el punto es que a la noche con mi hermano y su polola haremos una súper comida para Mamá, en donde el Papá comprara la torta. Seremos una familia que celebra algo y creo que eso es bueno, porque cada año avanzamos un poquito más. Pero insisto, la ocasión lo amerita, es el cumple de mi Mami, la mujer más aperrada que conozco. De la cual me enorgullesco, ya que le dobló la mano al destino y logró que nos educaramos, a pesar de que las condiciones estaban bien lejos de eso. Y la condición económica baja, que en muchos crea un resentimiento o un gusto por ello, en esta mujer creo un espíritu de lucha que gracias a él, tiene a sus dos hijos en la universidad. Por eso me encanta, porque a pesar de llevar 54 años creyendo en Dios, es capaz de cuestionarlo y creerme cuando le digo que no existe. Me cree cuando le doy bases del porqué este sistema económico vale callampa y de la falta de conciencia que abunda en todos, incluso en ella. Tiene 54 años y aún se sorprende, aún cree en sueños, aún cree en esperanzas aunque con su cara de mamá me siga diciendo que no puedo cambiar el mundo. La quiero tanto, porque me cree, me tiene fé, porque cree en cada idea loca que le digo, porque entiende que somos presas/os de un sistema de mierda. La quiero tanto, porque a pesar de las limitaciones economicas, sociales, culturales, etc. rompió el prototipo, no del todo evidentemente, pero me entregó las herramientas para que yo siguiera con la lucha. La quiero tanto porque me deja volar hasta lo más alto, sólo para que cuando vuelva, le cuente como me fue y me diga en que puede ayudarme. Feliz cumpleaños mamita.

domingo 6 de septiembre de 2009

Creer.


Crear,
crear
y
crear.
Hasta cansarme de ello,
hasta ahorgarme en mis creaciones,
hasta desear no crear más,
hasta que la creación me mate,
hasta darme cuenta,
que lo mejor de todo
es poder seguir creando
una y mil veces más.
Y morir, nacer y volver a ello.
Volver a creer.
Y
morir,
nacer
y seguir creando.


jueves 27 de agosto de 2009

Estimado Amigo.

Èl es Francisco. Mi Panchito, quién a través de sus palabras es capaz de revivir la esperanza una y mil veces, a quién la palabra revolución, cada vez que sale de sus labios, se llena de magia. Y como ud. dice, ¡Salud! Por personas como ud., que dan la pelea cada día, pero no cualquier pelea, sino de aquellas, en donde la magia no se empaña jamás.



Uno de los escrito de mi colega


De tanto en tanto la vida se va desdibujando,construcciones de realidades inconexas chocan entre si, la destrucción del silencio convirtiendose en ruido un ruido ensordecedor que hace llorar a todos, la mirada de un niño que me observa desde el piso intentando comprender mi mirada, mi sonrisa. a veces me maravillo de vivir y entonces siento cauces de ternura por mis venas otras tantas imagino cosas que quizás nadie piensa,suelo ser un poco extraño, hablo bastante y lo cuestiono todo...siempre estoy mirando a otro lugar, quizas es mala costumbre, me gusta besarte mientras duermes,creo en la eternidad de un beso que se esfuma mientras despiertas.escribo poco y bastante mal, debe ser una mala obsesión o una simple manía la verdad sueño cosas que a veces me las creo y despierto de cara con el pavimento,pero me pregunto de que vale vivir sin ser un loco que disfruta con la vida, con una conversación a contratiempo y un trozo de pan si esta vida está llena de contradicciones yo me planteo en oposición, en oposición al curso de las cosas, contrario al orden de la vida sistemática en completo desacuerdo con la repartición burguesa de la riqueza que el obrero ha producido, me irrito cuando veo a una mujer, a una compañera sentir rabia, angustia y sufrimiento,pues en ella se repite una y mil veces mi madre que ruega al cielo,con la desdicha de quien ha cargado una historia sobre sus hombros más pesada que el acero y más olvidada que el silencio.


lunes 24 de agosto de 2009

Gracias Señor Cielo.

Es como si le hubiese contado mi secreto al cielo. Se posó frente a mis ojos y se mostró así, tal cual como es... un poco bipolar, gris y con nubes que quizás desea eliminar. Le conté lo que sentía y que deseaba caminar bajo su mirada. Mientras el secundero avanza a la par de mis pasos; el cielo, sus nubes (bastante grises), el sol escondido y mi mirada disipada iban al unísono. En un extraño vaivén de melodías silenciosas. Todo quedó en silencio, su secreto, el mío. Me dio a entender que a veces es necesario esperar. ¿A qué? Quién sabe. Simplemente esperar, por el placer de no ser presa de la impaciencia. Esperar para no ser presa de la frustación, frente a expectativas impulsadas por proyecciones. Esperar nada. Caminar, sentir, ser cómplice de tus propios sueños. Caminar acompañada de un nostálgico atardecer fue el escenario perfecto para darme cuenta que la satisfacción no la puedo encontrar en situaciones perfectas. Que la magia de la imperfección es proporcional a mi versatilidad. Adaptarme a situaciones un tanto desfavorables, sólo para sacarles el mejor provecho y darme cuenta, que independiente de la escena que presencie cada día, y por muy desagradable que ésta sea, tengo los crayones suficientes para trazar un par de líneas y dibujar todos los arcoiris que desee.
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Menciones honrosas a a Pepa Valenzuela y Don Roberto Merino, por escribir columnas y crónicas TAN, pero TAN buenas y ser mi fuente de inspiración.

miércoles 8 de julio de 2009

Hagamos un trato, Benedetti.

Te dedico esto. Mi espacio. En donde la sinceridad es proporcional a la emoción derramada en cada palabra plamada en este lugar. Gracias, quizás lo he dicho mil veces, pero una vez más no creo que afecte. Tienes que saber, que si estos días nublados, encontraron su sol, fue en gran parte por tu palabras, que a pesar de tus ganas de obviar el tema, ahí te quedaste, conmigo afuera de una estación de metro, abriendo mis ojos para que éstos volvieran a ver el sol. Calmaste mis agitadas horas, en ese vaivén de preguntas. Gracias. Te quiero en proporciones que se escapan de mis manos. Mi pequeña mafalda.
Compañera,
usted sabeque puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diezsino contar conmigo.
Si algunas veces advierte que la miro a los ojos,
y una veta de amor reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles ni piense que deliro;
a pesar de la veta, o tal vez porque existe,
usted puede contar conmigo.
Si otras veces me encuentra huraño sin motivo,
no piense que es flojera igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato: yo quisiera contar con usted,
es tan lindo saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto quiero decir contar aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda presurosa en mi auxilio,
sino para saber ciencia cierta que usted sabe que puede contar conmigo.

domingo 14 de junio de 2009

(...)


No quiero olvidar, no rehúso a la idea de suprimir todos aquellos capítulos de antaño. Pero necesito, que cada vez que recuerde y escuche aquellas canciones, no sean éstas, la que inunden mis ojos de amargos sentimientos. No. No me resigno a la idea de tener capítulos sellados con candado. Es la hora de enfrentarlos todos. Y si para ello, debo reconocer lo mucho que me duelen ciertos pasajes, lo haré. Y lo reconozco, una y mil veces. Me duele y mucho. Y podría llorar amaneceres completos. Pero si hay algo por lo que lucharé toda mi vida, será por la libertad. En este caso, mi libertad frente a esas canciones, frente a esa imágenes, que al ser parte de mi presente perturban cada rincón de mi existencia. Alguna vez me dije me que muchas veces para impulsar de nuevo el vuelo, hay que caer hondo, hasta lo más hondo, tocar el piso y volver a saltar. Estoy casi en el suelo. Sentada y esperando tranquilizarme. Quizás esta vez tendré que vaciar mis ojos pequeños y enfrentar a lo que tanto rehúso. O lo que sigue hospedado en la habitación de los recuerdos inconcientes. Pero que hoy, son más concientes que nunca. No voy a huir, no voy a correr, no cerraré mis ojos ni esconderé mis manos. Caí, y estando en el suelo podré llorar tranquila. Mirar de frente, romper de una vez por todas, las cadenas que me atan a pasajes que ya no quiero recorrer.

domingo 31 de mayo de 2009

Y el pasado,
una vez envuelto en el papelillo del futuro,
fue encendido con el fuego del presente.
Me lo fumé.
Fumé, fumé
y fumé.

sábado 23 de mayo de 2009

El sueño del monólogo.

Yo quería patearle el culo al hombre de cara estirada, tal como sus billletes, billetes de mierda. Que no los suelta, no los suelta. Y él se ríe. Y nos reimos en el reflejo de nuestros miedos. Yo no entiendo. Y sigue rezando, y sigue donando esa migajas de pesos, llenos de mierda, llenos de asco y juegos turbios. Juegos sucios. Me repugna esta situación. Viejo de mierda, pienso sin cesar. Y su cara estirada, los billetes estirados, el olor a masturbación capitalista. Así, y yo le pongo como quiero. Y él hace lo que quiere. Y son todos unos cerdos. Y pienso en tantas palabras. Mierda, mierda, mierda. Quiero vomitar y me tiritan las piernas. Y pienso que todo es una mentira. Pienso que Dios es el mejor negocio. Que la enfermades son sus mejores negocios. Que el sudor de mis papás es su mejor negocio. Que las carencias pegadas en el rostro de cada uno de nosotros es su mejor negocio. Y me enerva la situación. Todo es negocio, lo decía un libro. Todo tiene su precio. Lo decían sus ojos. El precio, el precio, precio.....
-Ya pues, señorita, despierte...¿Cuál es el precio de éste? - Dijo, indignado.
- Cincuenta mil, setencientos treinta- Dije, con exceso de lentitud. Desconcertada. Otra vez, sin entender.

sábado 2 de mayo de 2009

Cuando Nada.

Eran muchas las frases que intentaba hilar mientras apreciaba un nublado atardecer desde el decimo tercer piso. Un día fuerte, si es acaso este adjetivo alcanza. Tengo ganas de escribir, sin metáforas, ser lo más literal posible, decir todo, con nombre y apellido, con pies y cabeza. Nada de incoherencias, para que mis manos sean capaces de hundirse en cada ojo que esté que en este preciso instante esté uniendo mis letras (deformadas e inciertas). Hoy, mientras todo se reducía a una mínima imagen de mis ojos disueltos en sensacionas extrañas, pensaba... pensaba tanto, demasiado. Quería fumar, quería secar esas lágrimas, quería soltar una sonrisa. Una linda tristeza adornaba el frío atardecer. Plasmar la historia en distintos trozos de realidades, comparar. Observarme, detenerme y sentirme. Así, sola, tranquila y conciente. Sí; demasiado conciente. Es extraño sentirme así, como me sentí hoy en el piso trece. Fue extraño cuando caminamos fumando un cigarro y me di el tiempo de observar todo lo que veían mis incredulos ojos. Todo fue extraño hoy. La nostalgia, pero de la buena. De la que hace recapitular mirando hacia días mejores. Desde la que brotan lágrimas de una lluvia ácida, de esa, la primera que según dicen, se lleva lo tóxico. Quizás hoy fue mi primera lluvia, la menos agradable, pero la más útil, la que al otro día nos entrega un día mucho más limpio que el anterior. Si, definitivamente lo mejor es estar conciente, de cada paso que doy, de cada suspiro que olvido. De la calma que me abraza y la incertidumbre que mi incita a seguir. Así, observando cada nuevo capítulo, dándome el tiempo de esperar, de respirar y de olvidar. Y volver a creer.

domingo 5 de abril de 2009

Yo, el otoño y la nostalgia.

Me gusta esta foto, pero no ese gusto de ego, sino ese gusto de lo abstracto, de eso tonto que uno no puede concretar en palabras. Esa lectura inferencial que se puede hacer de una fotografía totalmente básica, pero que a mis ojos significa mucho y que toma un sabor distinto sobretodo si es secreto. Mi secreto...

sábado 4 de abril de 2009

Un payaso más del show.

Yo quiero decir muchas cosas, las cuales no terminan su función hasta que son plasmadas, hiladas a través de torpes palabras. Quiero decir muchas, pero muchas cosas, las cuales a ojos convencionales pueden ser simples protestas de una jovencilla amargada. Y no, no es así, soy crítica, algo que carece en demasía en estos tiempos. Veo, escucho, presto atención, a cada detalle, a cada silencio ruidoso, a cada grito mudo... observo y escucho a cada instante y siento tantas ganas de hablar, de gritar. De romper cada silencio políticamente correcto. Es a tal punto, el cual se acelera mi corazón cada vez que me doy cuenta de diversas situaciones en las cuales realmente no puedo hacer nada, que estas palabras no sintetizan lo que realmente quiero decir. Quiero seguir luchando, seguir hilando sueños, seguir cumpliendo metas, seguir poniendo el corazón en cada cosa que hago, seguir con la sinceridad a pesar de todo, a pesar de esta sociedad de mierda en donde ser doble standar es el deporte favorito de muchos... y sé que se les viene a la mente los políticos, los corruptos, etc. Pero no, esta vez la corrupción viene de esos, de los silenciosos, de los que se te cruzan en la vida y te das cuenta que son payasos del show del cual se mofan. Mentira, una vil mentira es cada crítica que hacen a lo que ellos políticamente odian, pero en realidad es su inspiración para "vivir" ... para mentir (y seguir sonriendo).