
lunes, 31 de mayo de 2010
Ñam

Cecilia - Redolés
No era Cecilia
Yo tuve una amiga que se llamó Cecilia
ese no era su nombre pero eso no importa
con Cecilia nos encontrábamos en un parque sin extensiones
un lugar iluminado por sus lagunas
caminábamos sin tocarnos ni hablar
yo al lado de ella ella al lado mío
Cecilia quería ir a un Club de Jazz en esa
extraña ciudad
murió hace años
Leí la noticia en un diario con despreocupación
porque nunca supe que Cecilia había muerto
porque Cecilia no se llamaba Cecilia
se llamaba papel de diario chilena muerta
sudaca desaparecida chicana quemada
pero era joven y era hermosa
esperaba mis humeantes poemas
¡cuando yo era el huevón más sólo del mundo!
¡Cecilia era el contacto con la otra voz!
con tu voz
murió Cecilia la que soñaba con la revolución la que
soñaba con ese poema
hace muchos años nos abrazamos en ese parque de
luz y última vez
no sabíamos que era la última vez y por siempre
nos abrazamos no más como dos jóvenes chilenos
en el destierro más absoluto
nunca intercambiamos promesas de ningún tipo
porque ella era la promesa, porque yo era la promesa
hoy sus huesitos enterrados quizá dónde
hoy los míos temblando vivos.
domingo, 30 de mayo de 2010
sábado, 29 de mayo de 2010
viernes, 28 de mayo de 2010
5 A.m.

Desprovista de tinta, ausente de ideas
No sé que hacer con estas hojas secas
Que frente a la exigua caricia,
Están condenadas a la quiebra.
No sé que hacer con estos ojos rojos
Sensibles a cualquier sentimiento
Listo para inundarse al más minúsculo parpadeo.
No sé que hacer con este té helado
No sé que hacer con el cigarrillo quebrado
No sé que hacer con mis labios pálidos
No se que hacer con la soga en mis manos.
Mucho menos con mis necias manías
Ni con mis medrosos intentos suicidas.
(Todo comenzó desde que me dí cuenta
Que hace más de una semana
En mi habitación el reloj marca
martes, 25 de mayo de 2010
lunes, 24 de mayo de 2010
Me re-conozco

Me reconozco nerviosa y confundida
Al ver como aproximas tus labios
Y arrullas mis mejillas
Me reconozco cuidadosa y paciente
Para tomar tu mano en el momento exacto
Y con la perspicacia suficiente
Me reconozco cándida y confiada
De las notas y letras que vamos juntando
Y de les vestigios vamos trazando
Y me reconozco incrédula y pasmada
De no saber ni cómo, ni cuando
Me vi queriéndote y extrañando

Eran las 11:30 pm. Y la frustración nuevamente era su acompañante en aquella noche, bastante representativa del invierno que acechaba. Otra vez caminar por las mismas calles para llegar al mismo paradero. Si hasta pensar en lo taciturno del panorama le era habitual. Todos los días eran la copia del anterior. Todas las sensaciones (las pocas que se permitía) eran una copia de las del día anterior. Y en un ataque vehemente por querer cambiar la historia, sin saber cómo, se vió tomando otro bus, sin siquiera ver a dónde lo llevaría. El coraje le duró sólo hasta que puso el pie en el primer escalón, y fue la cobardía quién lo acompañó durante el viaje. Pero daba igual, estaba sintiendo, aunque fuese temor al saber que aquel acto irracional sería el comienzo de una hilera de secuencias para cambiar la historia de una buena vez. Y sintió regocijo de sentir frío, de tener los pies congelados y por sobretodo, el corazón agitado.
El indomable Will Hunting
domingo, 23 de mayo de 2010
Brújula

jueves, 20 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
martes, 18 de mayo de 2010

Me dijiste que nos reuniéramos el Viernes a mi hora favorita. Lo dijiste con un tono de galán indeleble, que hasta creí que aún recordabas esa manía mía. Me pediste el número de teléfono con la coartada de que te habían robado el tuyo, coartada que ingenuamente quise creer. Tal como quise creer que aún sabías cuál era mi hora preferida, pero lástima de que la hora sea un consenso social y para todos ya eran las 9 pm. Muy lejos de las 7, hora que pensé que aún recordabas, si es que alguna vez escuchaste la historia del porqué era mi preferida. Menos mal que olvidé el paraguas, así todos creían que las gotas que estaban en mis mejillas eran producto de la lluvia.
lunes, 17 de mayo de 2010

viernes, 14 de mayo de 2010
jueves, 13 de mayo de 2010
miércoles, 12 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
Y
como todos los años trajo en sus maletas
la sobredosis de películas
la sobredosis de letras
la sobredosis de galletas
la sobredosis de café
la sobredosis de té
la sobredosis de cigarro
la sobredosis de helados
la sobredosis de libros
la sobredosis de canciones
la sobredosis de trasnoche
y de nostalgias como ahora,
cuando son casi las seis de la mañana
y aunque mis manos estén frías
es necesario darte esta bienvenida.
Hola invierno soy Cecilia
la que te escribe y regala estas letras
en señal de que este año
hagamos una tregua.
Yo te entrego letras y poesía
y tu no acentúas mis penas,
ni mojas mis mejillas.

domingo, 9 de mayo de 2010
Soliloquio matutino.

jueves, 6 de mayo de 2010
miércoles, 5 de mayo de 2010
martes, 4 de mayo de 2010
lunes, 3 de mayo de 2010

domingo, 2 de mayo de 2010
3:59 A.m
Se me quiebran las manos gracias al frío.
Se me desvanece el corazón a través de un suspiro.
Se me gastan los ojos de tanto contener momentos.
Se me rompe la boca de tanto morder recuerdos.
Pero prefiero observar el panorama y hacer nada.
Escribir palabras básicas y mal coloreadas.
Prefiero quedarme sentada en las astillas.
Y perderne para siempre en esta calle sin salida.